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Walter Mehrer L - Vivir en armonia




El ser humano está constituido esencialmente por tres dimensiones o dominios, a través de los cuales percibes la realidad, te expresas, tomas decisiones y vives.


Estas dimensiones son: Pensamiento/lenguaje; Emoción y Cuerpo. Todas ellas integradas, pero no necesariamente desarrolladas y potenciadas.


Todo resultado en tu vida es fruto de algo que piensas, dices, sientes o haces. También es preciso aclarar, que todo aquello que no estés obteniendo como resultado es el reflejo de algo que estás dejando de creer, dejando de sentir o dejando de hacer.


Declaración en tu realidad:


¿Qué persona que fui ayer, merezco dejar de ser hoy para vivir mi sueño?

Esta declaración te otorga el poder de asumir la responsabilidad de tus pensamientos, emociones y actuaciones. Y en consecuencia, eres ahora responsable de tu bien ser y tu bien estar como resultado en tu vida.


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De estos tres dominios que te he compartido, el que mayor influencia tiene en tu estado de armonía, es el dominio de la Emoción. Quiere decir esto, que aunque sepas lo que hay que hacer (mente) y te entrenes en cómo hacerlo (cuerpo), si no le pones corazón y te acompaña un sentimiento de voluntad y merecimiento no experimentarás ese equilibrio con el que deseas comprometerte en tu vida.


“La mayor influencia en el comportamiento de un ser humano no proviene de lo que sabe; proviene de lo que siente”


Si aceptas este hecho, te invito a conectarte, antes de cualquier iniciativa para crear armonía y bienestar, con dos sentimientos de alta frecuencia: Amor y Gratitud.


Las investigaciones del Instituto HeartMath en California, revelaron que la coherencia cardiaca de una persona cuando se conecta con sentimientos genuinos de compasión y gratitud, generan un estado de alta eficiencia psicológica en donde los sistemas, nervioso, inmune, cardiovascular y endocrino se encuentran trabajando eficazmente y en armonía.


Una vida en armonía es consecuencia de una observación consciente de nuestra naturaleza humana y del decidido compromiso de honrar cada uno de sus dominios.

Nutriéndome, con pensamientos saludables, participando en conversaciones saludables, incubando sentimiento y emociones saludables, y relacionándome con entornos saludables.


El Bien Ser y el Bien Estar no es un propósito… Es una consecuencia.

Vivir en armonía es una decisión de vida para toda la vida.


Fuente via Tosh

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