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Walter Mehrer L - Inteligencia emocional



La inteligencia emocional, donde te enseñaré 3 lecciones para retomar tu poder personal y vivir en armonía con los demás y el entorno.


Lección 1: no es lo que te pasa, es cómo reaccionas a lo que te pasa


Recuerda que las experiencias que vivimos son neutrales. Es nuestro ego/mente quien les adjudica un significado de "bueno" o "malo". En esa medida podemos cambiar nuestra mentalidad para empezar a entender que la gente no te hace cosas "buenas" o "malas" sino que la gente hace cosas acorde a sus experiencias personales, a sus miedos y a sus heridas.


Por eso no hay que tomarse las cosas personal porque al final todo es una proyección de lo que cada persona lleva dentro suyo. Cuando observamos más allá, nos damos cuenta de que solo queda perdonar y sentir compasión por los caminos espirituales y emocionales de cada persona. De esta manera puedes vivir más ligero y tomando control de lo que sí puedes controlar que es tu reacción y no lo que los otros hagan o dejen de hacer.


Lección 2: antes de diagnosticar el entorno como el problema, prueba poniendo limites


El ser humano suele ser radical: quiere todo o nada, es blanco o negro; es o no es. Y lo cierto es que la vida está llena de matices y para poder vivir tranquilo con los demás y el entorno necesitamos empezar a integrar a nuestra vida el balance entre permitir/dejar ser y poner limites sanos. Esto por supuesto nos pide flexibilidad, atención, inteligencia emocional y conexión con nosotros mismos.


Aceptemos que ningún ser humano está en la capacidad de cambiar a otro y mucho menos de controlarlo. Aunque parezca obvio, controlar cómo actúa otra persona es una de las causas más frecuentes del sufrimiento humano.


Cuando tenemos relaciones interpersonales cercanas o convivimos con otras personas solemos sufrir porque los demás hacen o dicen cosas que nos molestan. En estos casos de estrés mental es importante que te preguntes

• ¿Puedo pedirle de una forma tranquila y amorosa a esta persona que coma con la boca cerrada si hace sonidos al masticar?

• ¿Puedo pedirle a esta persona que no haga comentarios sobre mi cuerpo físico si dijo algo hiriente?

• ¿Puedo expresar mi descontento con mi compañera de cuarto porque no lava los platos aún cuando dice que lo va a hacer?


Hay dos formas de expresar de expresar un mismo mensaje, aplicando la inteligencia emocional:


"Imagina que necesitas decirle a tu compañera de cuarto que lave los platos que dejo sucios".

  • Puedes hacerlo desde los gritos, el llanto y pegándole a la puerta para decirle: “es que tú nunca haces nada y me tienes cansada”.


  • Sentir la rabia, canalizarla a solas, respirar (siempre respirar) y después de hacer tu trabajo emocional decirle “Juana, para que nuestra convivencia funcione es importante que cada quien cumpla con su parte. Varias veces sucede que dices que vas a lavar los platos y no los lavas. Para mí no es sostenible tener que decirte o repetirte que lo hagas o hacerlo por ti”.


Puede ser que Juana cambie, pero puede que no. Y entonces nace la siguiente pregunta:

¿Puedo adaptarme a esta situación aun cuando la persona no cambia o no para de hacer esa conducta que me molesta?


La adaptación tiene que ver con la inteligencia emocional: saber que como no puedes controlar lo incontrolable, tomas una decisión consciente para interactuar con esa realidad. ¿Puedo ver que la otra persona hace ruidos mientras come y enfocarme en respirar y en comer tranquila y soltar? ¿Puedo ver que mi abuela me sigue diciendo que estoy gordito y practicar el no tomármelo personal? ¿Puedo practicar la verdad de que no puedo controlar a las personas? Quizás todavía no te sientes listo para ello y esto también está bien. Si después de intentar adaptarte no sientes que lo logras, es momento de darte permiso de poner un límite más contundente que puede ser distanciamiento, cambiando de vivienda o cortando una relación por lo menos un tiempo. Por eso recomiendo que antes de diagnosticar el entorno como un problema y pretender cambiar de entorno para tu tranquilidad, pruebes poniendo límites. Si tus límites no son respetados, es momento de cambiar de entorno por ti y tu amor por ti.



Lección 3: tienes el poder de elegir con quien invertir tu energía y con quien no. Confía en lo que sientes, no en lo que "deberías"


A veces se nos olvida que tenemos el súper poder de elegir en qué y con quién invertir nuestro tiempo. Recuerda que como dueños y soberanos de nuestra energía y por lo tanto decidimos dónde enfocarla. Una guía que para saber hacia dónde direccionar la energía es hacer aquello que traiga paz.


Como lo hablamos en la segunda lección, a veces queremos adaptarnos al entorno poniendo limites y practicando nuestra imperturbabilidad. Y esto resulta un proceso valioso para nuestro crecimiento espiritual, emocional y mental. Otras veces no nos sentimos con la energía disponible para iniciar otro proceso de adaptación y en estos casos lo que más nos ofrecería paz es el distanciamiento de determinadas personas o entorno .


Recuerda que la mente hablará en términos de deberías: "deberías ser amiga de ella porque ha sido tu amiga desde los 5", "deberías visitar a tu abuela todos los días aunque te haga comentarios hirientes". Estamos en un camino de reconectar con el corazón y para ello es vital sintonizar con lo que sentimos hacer, no con lo que "debemos hacer" para traer tranquilidad a nuestra vida .


  • Sentir la rabia, canalizarla a solas, respirar (siempre respirar) y después de hacer tu trabajo emocional decirle “Juana, para que nuestra convivencia funcione es importante que cada quien cumpla con su parte. Varias veces sucede que dices que vas a lavar los platos y no los lavas. Para mí no es sostenible tener que decirte o repetirte que lo hagas o hacerlo por ti”.


Fuente via Tosh

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